escudos del tiempo (proyecto y exposición del artista plástico cubano Oscar Aguirre Comendador, La Habana, 1994).

Por José Ramón Alonso Lorea.

Oscar Aguirre Comendador parece descender de esa vieja estirpe de comendadores que a partir del siglo XVI poblaron las "nuevas" tierras del hemisferio americano. Aquellos “adelantados” que con cierta independencia de la tutela monárquica erigieron los templos de la cristiandad en el corazón de los conquistados. Ermitas de madera y paja, luego devenidas en catedrales de metal y piedra.

En su gran mayoría novicios caballeros que a la velocidad de sus corceles corrieron los mitos y transgredieron desconocidos tabúes para lograr conversiones de uno y otro lado. Fundamentos del mestizaje americano. Abrieron para la historia, en kamikaze disposición como hoy hace Oscar, los nuevos estandartes de la razón humana desdibujando viejas utopías. Inconmovibles fortalezas en las más elevadas topografías dignifican las potencias regidoras, como al filo de su encomienda el comendador Aguirre nos atrapa en la coraza de su gloria. Una nueva apologética te encomendaría bien.

La Habana, diciembre de 1993.

 

 
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© Marlene García 2003 para José Ramón Alonso