-2003- En torno a la interpretación y lectura simbólica del arte rupestre./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Como texto, el conjunto de ideogramas rupestre de Punta del Este funciona hoy a medias, porque tenemos el símbolo (o un signo), pero no lo que representa. Es una imagen que esconde el concepto. El arte rupestre de Punta del Este es sólo la parte de un sistema simbólico que nos ha llegado mutilado: no tenemos idea de la música, del canto, de la danza, de las pinturas corporales... que pudieron caracterizar a este pueblo. No tenemos idea de los valores simbólicos que aquella gente descubrió en las plantas, en los animales, en los accidentes geográficos, en su patrón de asentamiento, en sus hábitos de comer... Así que sólo poseemos, y no siempre ni en la misma medida, un modelo visual con algo de su lógica. De modo que la interpretación que hoy hacemos de un pictograma aborigen está condicionada por nuestra formación extraña al momento en que fue creada dicha imagen. (Texto completo)

-1996- El arte rupestre del Caribe insular: estilo y cronología./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Reunir en un solo trabajo la información que actualmente se tiene sobre el arte rupestre de las Antillas requeriría un esfuerzo de varios tomos de extensión, y de varios especialistas. La falta de este enfoque global ha hecho que en algunos artículos (1988 y 1991) haya expuesto algunas líneas de relación, para las que he partido de los aportes que a este fin han hecho otros estudiosos del área. Es necesario decir que esas líneas han apuntado, muy particularmente, a lo estilístico y a lo cronológico. (Texto completo)

-1993- Ortiz y la Cueva del Templo o el inédito informe de Don Fernando./ Por José Ramón Alonso Lorea.

He sido testigo, sobre todo en mi etapa de estudiante, de que en todo discurso que reseñe de una u otra forma la amplísima obra de Don Fernando Ortiz, siempre (o casi siempre) han monologado sus estudios afrocubanos. Si bien estos ocupan buena parte de su labor intelectual, también fueron otros los estudios a los que dedicara encomiable y gustosa atención. Me refiero a sus trabajos sobre arqueología aborigen de Cuba (no siendo él arqueólogo) y en particular, a sus análisis sobre las artes indígenas de esta antilla. (Texto completo)

-1992- Presentación (Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. Estética y símbolo, estructura y análisis)./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Presentación del estudio con el cual el autor defendió su licenciatura en Historia del Arte. Una larga reflexión a través de la cual se definen las constantes estilísticas que caracterizan al arte rupestre de Punta del Este; donde no se redujo el análisis a aquellos conjuntos pictóricos (poco más de una decena) sacralizados por los estudiosos del tema. Donde prefirió asumir todos los pictogramas y estudiarlos, además, como signos de amplia connotación simbólica, dejando lo estético a un segundo plano porque es del criterio de que el principio estético, a pesar de ser una cualidad generalmente inherente a toda obra humana, nunca se convierte en el objetivo central de las artes aborígenes. Independientemente de que al no poseer los códigos que desentrañen su mensaje, la respuesta a la perfección de esta práctica pictográfica nos ubique ante una condicionante “estética” predominante a los ojos actuales, pero no obviemos que es esta una valoración desenfocada y, por ello, entrecomillada. (Texto completo)

-1992- Arte rupestre en Punta del Este, Cuba. Estética y símbolo, estructura y análisis./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Los dibujos de Punta del Este, por su forma, resultan lineales, abstractos y geométricos, donde los trazos curvilíneos dominan; articulados por relación de cercanía unos, muchas veces de forma tangencial otros, y, en menor medida, superpuestos. Todo lo cual hace complejo determinar dónde termina un dibujo y dónde comienza otro. Por otro lado, debido a que la mayoría de ellos están pintados en los techos de las grutas, es difícil determinar cuándo un trazo es vertical y cuándo horizontal. Su posición sólo depende de la mayor eficacia simbólica que pueda experimentar el observador. Arte en el que, lógicamente, resulta imposible la determinación de referentes identificables. De la misma manera, el regodeo por el acabado de las formas gráficas lineales. Un exhaustivo estudio que atiende al criterio de morfología de estos dibujos y con el fin de descubrir el sistema que los organiza, me permitió la reconstrucción de tres bloques fundamentales de organización plástica. (Texto completo)

-1992- Lo abstracto y lo significativo en la esfera del arte rupestre./ Por José Ramón Alonso Lorea.

En 1983 se publica en La Habana un importante libro sobre arte: Exploraciones en la plástica cubana de Gerardo Mosquera. En este libro su autor dedica al arte más antiguo de los aborígenes de Cuba, y en particular a las pinturas rupestres de Punta del Este, 65 páginas de polémico e interesante análisis desde la perspectiva del historiador del arte. Hecho sin precedente en toda la bibliografía de arte sobre tema arqueológico. En este artículo, a partir de notas de Mosquera, analizamos lo improbable de las lecturas significativas directas en dibujos donde el referente ha desaparecido, es decir, donde sólo la forma y no la esencia de su configuración se hace visible. (Texto completo)

-1992- Sobre el valor simbólico y la lectura figurativa en ideogramas de solución abstracta./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Todo parece indicar que las pinturas rupestres aborígenes de las cuevas de Punta del Este, Cuba, acusan la existencia de un sistema de signos ideográficos inteligentemente articulados. El estudio de sus relaciones internas, así como las variantes que ellos recrean -de posición, de relación o de situatividad entre los propios signos y entre los signos y el contexto topográfico- así lo hacen ver. Este artículo apunta hacia las diversas valoraciones que históricamente se han realizado con respecto a las interpretaciones naturalistas o figurativas en dibujos rupestres de solución abstracta. (Texto completo)

-1991/1994- La "teoría alucinógeno" y la creación de patrones simbólicos aborígenes./ Por José Ramón Alonso Lorea.

A modo de especulación sobre las posibles causas que originan patrones simbólicos abstractos aborígenes, se plantea este análisis. A partir de un estudio de Alcina Franch, y sobre la tesis de Reichel-Dolmatoff, se construye un paralelo entre los fosfenos provocados por la ingestión de drogas alucinógenas y la exacta reproducción de los mismos en muchos ideogramas, de los más reiterados, que aparecen en las pinturas rupestres de Punta del Este. (Texto completo)

-1991- Atipicismo gráfico en el arte rupestre de Punta del Este, Cuba./ Por José Ramón Alonso Lorea.

En Punta del Este se han reportado pictogramas que, excepcionalmente, no reproducen las características esenciales del estilo lineal de la abstracción geométrica desarrollado en la zona. El hecho no debe pasar inadvertido. Estos conjuntos pictográficos sugieren dos eventualidades: la primera, que el dibujo ha sufrido mutilaciones o repinte sobre sus trazos originales; una segunda, son gérmenes de nuevas formas estilísticas que no encuentran una prosecución en los murales, de modo que constituyen elementos atípicos o degenerados dentro de un sistema específico y caracterizado. Esta situación va a dar lugar a la creación de ese fenómeno que he dado en llamar atipicismo gráfico. (Texto completo)

-1991- Un arte rupestre en su estilo y modalidades./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Cuando estudiaba los “conjuntos de líneas concéntricas circulares” hacía referencia al peso mayor que presentan estos ideogramas en las soluciones plástico-expresivas de Punta el Este. Lo cual fundamentaba que se tomara dicho bloque para designar el estilo prehispánico en la zona. Incluso, muchos son los autores que reconocen la denominación de “estilo de círculos concéntricos” o, como también se le suele llamar, “cultura de los círculos concéntricos”. Yo pienso que esta situación amerita un acotamiento de corte teórico e incluso semántico mucho más preciso. La reconstrucción de un reporte analítico me permitió arribar a algunas referencias con respecto a la norma, al modo de expresión (estilo) y a las modalidades o variantes subestilísticas en la elaboración del arte rupestre de Punta del Este. Dicho reporte también me permitió hallar ciertas incongruencias formales que atisban la evasión de la norma que impone una de estas modalidades subestilísticas. (Texto completo)

-1991- Las superposiciones en arte rupestre: un acierto y un equívoco a renglón seguido./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Este artículo “habla” de la superposición de motivos en el arte rupestre de Punta del Este; es un pormenorizado análisis de valoraciones que atienden a las relaciones de superposición que aparecen en estos dibujos. El estudio cuantitativo-cualitativo de estos ideogramas ubicados en la Cueva Número Uno -pues en las pinturas de las otras cuatro cuevas de este sitio arqueológico no existe esta relación-, ha demostrado que estos no se caracterizan, precisamente, por presentar elementos secantes, son escasos, aunque importantes, los dibujos que dejan ver esta situación. El artículo plantea la hipótesis de la organización de imágenes trascendentes a partir de la estructuración secante de sus elementos integradores: la presencia de tres zonas puntuales de dibujos superpuestos en la Cueva Número Uno y de cómo elementos reiterativos de los mismos, quizá, acusan la elaboración de algún tipo de norma. (Texto completo)

-1991- El “motivo central” de un sistema ideográfico./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Un estudio del llamado “Motivo Central”, a partir de un criterio de análisis (de)constructivo de sus partes componentes, arriba a las verdaderas causas que ameritan tal denominación, más allá de su posición, de sus reconocidas dimensiones y de la complejidad de sus elementos integradores. Dentro de este artículo aplico semejante análisis al conocido elemento “flechiforme” rojo superpuesto en el “Gran Motivo”. El resultado es la construcción de un sistema binario que relaciona soluciones pares e impares en la estructuración duplicada de sus signos componentes. (Texto completo)

-1991- Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. Los conjuntos simétrico bilaterales de líneas acodadas o angulares en composición./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Como se ha visto en los últimos dibujos estudiados, han ido gradualmente apareciendo los caracteres de una modalidad o método de creación pictográfica de nuevo tipo, que doy en llamar conjunto simétrico bilateral de líneas acodadas o angulares en composición. Los diseños que presentan esta característica y que no poseen entre sus partes componentes a los trazos circulares, van a integrar ahora este bloque-epílogo. (Texto completo)

-1991- Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. Los conjuntos combinados no concéntricos./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Bajo esta clasificación se agrupan los motivos no concéntricos que combinan elementos de trazos concéntricos circulares con otros elementos: arcos y bandas semicirculares, espiras y trazos rectos unos y acodados o angulares otros. Esta diferenciación morfológica, finalmente anotada, es el fundamento para la aparición de tres variantes o modelos combinados. Algunas de estas pinturas, en las cuales se observa la aparición de dos nuevos signos: la espiral y la banda semicircular -o “semilunar”, según Fernando Ortiz en sus fichas manuscritas e inéditas-, nunca han sido reportadas. Parece ser que estas desaparecieron bajo la capa de hollín de la Cueva Número Uno, o fueron alteradas por la acción de los “restauradores” que repintaron en 1969. (Texto completo)

-1991- Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. Conjunto de líneas concéntricas circulares “a modo de efigie”./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Dentro de esta denominación agrupo aquellos conjuntos pictográficos que se caracterizan por un tipo de complejidad morfológica que evade la tradicional confección del dibujo a partir de una figura inicial, sea un punto o pequeña circunferencia. Son conjuntos que presentan estructuras externas diversas en forma de líneas concéntricas más o menos circulares que encierran, de forma general, dobles series de círculos concéntricos a manera de “pares de ojos”; esto propició que Herrera Fritot, para referirse a ellos, hablara de caras. Yo mantengo el inicial antropozoonímico de Fritot para identificar estos diseños, pero cambiando el término por “efigie”, pues con este segundo intento que la relación de imagen se torne más abstracta; no creo que estos emblemas realmente reproduzcan caras. (Texto completo)

-1991- Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. Del círculo excéntrico a la espira./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Otra lectura se podría realizar en los llamados pictogramas de círculo interior excéntrico. Y es Fernando Ortiz quien se percata de ello. En sus notas manuscritas caracteriza a tres conjuntos que él denomina “espiras irregulares”. (Texto completo)

-1991- Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. Del círculo al arco concéntrico./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Si bien estos arcos concéntricos constituyen una nueva variante icónica, creo que los mismos, por ahora, pudieran muy bien considerarse o elementos ideográficos de nuevo tipo o, por el contrario, diseños que remedan, en forma de arcos, las propias series de líneas concéntricas circulares. Con esta indefinición los trataré en este estudio. (Texto completo)

-1991- Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. Los conjuntos de líneas concéntricas circulares con círculo interior excéntrico./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Dentro de esta denominación agrupo los conjuntos de líneas concéntricas circulares que presentan su círculo más interno excéntrico, es decir, que dicho círculo tiende a ser (o es) tangencial con el círculo subsiguiente. Estas series, por lo tanto, no se estructuran, como habíamos visto, a partir de un círculo inicial a modo de guía, por lo que estamos en presencia de una nueva forma de realización de estos motivos. (Texto completo)

-1991- Un modelo de análisis para una variante gráfica: las series de círculos concéntricos rojos y negros alternos./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Tradicionalmente, la literatura referida al arte rupestre de Punta del Este habla, de manera indefinida, sobre la existencia de motivos confeccionados con trazos rojos, otros con trazos negros, y de terceros que presentan ambos pigmentos combinados. Con respecto a este último grupo (series de círculos concéntricos rojos y negros alternos), las descripciones generalmente resultan confusas y distantes, es una visión de conjunto que atenta contra el estudio particularizado de cada serie pictográfica. Un exhaustivo estudio que atiende al criterio de distribución de colores en estas series, y con el fin de descubrir el sistema que las organiza, me permitió la reconstrucción de su posible propuesta, y se convierte en un modelo susceptible de ser utilizado en otros contextos arqueológicos donde abunden estas pinturas, además de enriquecer el elemento de variabilidad pictográfico presente en estas cuevas. (Texto completo)

-1991- Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. Los conjuntos de líneas concéntricas circulares rojas./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Dentro de esta denominación se agrupan las series independientes o no superpuestas de signos de líneas concéntricas circulares rojas. El uso de este pigmento en ritos funerales realizados en las propias grutas de la zona, pudiera hacer extender a los emblemas confeccionados con este rojo cierto valor simbólico que no tendrían los conjuntos pictóricos elaborados con el negro del carbón vegetal. (Texto completo)

-1991- Los conjuntos de líneas concéntricas circulares negras./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Dentro del confuso panorama pictográfico que observamos en las cuevas de Punta del Este, Cuba, destaca por su recurrencia los conjuntos de líneas concéntricas circulares negras. Dentro de estos conjuntos se insertan las tres formas, o tipos, en que aparecen distribuidos los signos de líneas concéntricas circulares negras. (Texto completo)

-1991- Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. De la cantidad a la cualidad; de lo semejante a lo variable./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Al revisar en la bibliografía los datos referidos al total de dibujos encontrados en las cuevas de Punta del Este, nos encontramos con que no ha existido un criterio único a la hora de enumerar los pictogramas y, sin embargo, sólo la imagen de unos pocos diseños ha quedado impuesta en el marco de los estudios que sobre estos murales se han realizado. Por otra parte, la literatura referida a dichas cuevas le otorga a los pictogramas el carácter morfológico de “círculos concéntricos”. Si bien estos resultan la abrumadora mayoría, dicha posición pasa por alto otras soluciones que, aunque minoritarias, rompen un tanto este esquema. O formas que, aunque estilísticamente se insertan en la estructura de círculos concéntricos, el propio concepto, por sí mismo, es incapaz de caracterizarlas. En cuanto al color, generalmente se habla, de manera indefinida, sobre la existencia de diseños confeccionados con trazos rojos unos y con trazos negros otros; y de terceros que presentan ambos pigmentos combinados. Sin embargo, dentro de este último grupo, de manera fundamental, veremos variantes irregulares en cuanto a la alternancia de colores, lo cual evidencia cierta complejidad en la relación formato-color, además de enriquecer el elemento de variabilidad ya referido. De modo que, debido a la diversidad de criterios de clasificación de cantidad y cualidad dejada por los investigadores, se hace necesario la elaboración de una clasificación integral que nos facilite un mejor acercamiento descriptivo a este arte rupestre. (Texto completo)

-1991- Arte Rupestre en Punta del Este, Cuba. Panorama histórico-crítico./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Este artículo resulta un registro histórico de la región arqueológica, de la probable procedencia y paternidad de los dibujos, así como de su probable fechado. En él cronologizo cierta historia sobre los estudios realizados en la zona de interés y elaboro, de manera consecutiva, la polémica que se origina a partir de la no relación, según la mayoría de los autores de la época, entre el material arqueológico de tan “tosca” confección hallado en el piso de la cueva y los dibujos parietales. Se verán enfrentadas opiniones entre estudiosos tan facultados como Fernando Ortiz, Herrera Fritot, Antonio Cosculluela, Royo Guardia y Núñez Jiménez con respecto a este criterio. También me detengo, muy brevemente, en las connotaciones negativas que para estos murales tuvieron los trabajos de restauración -específicamente el repinte sobre los pictogramas- que realizó la Academia de Ciencias de Cuba en 1969. (Texto completo)

-1988- El arte rupestre de Matanzas, Cuba./ Por Esteban Maciques Sánchez.

La abundancia de cuevas y abrigos rocosos que en tiempos remotos sirvieron de refugio y de centros ceremoniales a nuestros aborígenes caracteriza arqueológicamente a la provincia de Matanzas. Estos sitios pueden ser descubiertos por los materiales (basura arqueológica) que se encuentra en ellos, y también por la profusión de pinturas que, en ocasiones, abarcan extensas superficies de las rocas. Una clasificación que resulta de la comparación formal de las pinturas del "Área Pictográfica" de Matanzas, es decir, teniendo en cuenta solamente la proximidad geográfica, permite clasificarlas en cuatro grupos fundamentales. (Texto completo) arriba

 

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© Marlene García 2003 para José Ramón Alonso