-1995- Artes Aborígenes en Cuba. Un proyecto docente en la Universidad de la Habana./ Por José Ramón Alonso Lorea Lorea.

Felizmente he materializado, en el seno del Departamento de Historia del Arte de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, la impartición de un proyecto docente que, buscando saldar una histórica deuda con la enseñanza de la historia del arte cubano, resulta una apertura pedagógica consubstancial a los intereses de este departamento: un curso de Artes Aborígenes en Cuba. (Texto completo)

-1995- La colección taína del Museo de América (Madrid). Estudio de los trigonolitos o piedras de tres puntas./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Como expresión de su perfección técnica, de tradición y de especialización en el trabajo, la talla de la piedra alcanza singular belleza a través de las imágenes antropomorfas, zoomorfas y antropozoomorfas. Los valores de esta artesanía se evidencian en los distintos objetos que nos hablan del complejo mundo mágico del taíno antillano: amuletos frontales y pectorales, hachas y dagas grabadas, majaderos o percutores escultóricos, discos y máscaras, cabezas humanas masivas, idolillos colgantes, codos, collares, columnas y lápidas en sitios ceremoniales, petroglifos (Hostos, 1941), ídolos de distintas hechuras y, dentro de estos últimos, los trigonolitos o piedras de tres puntas, joyas enigmáticas del arte taíno. (Texto completo)

-1994- ¿Por qué Artes Aborígenes en Cuba?./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Con la explicación de este título (sin artículo y en plural, lo de aborigen y lo de Cuba), ofrezco las coordenadas metodológicas de los contenidos de mi objeto de estudio. (Texto completo)

-1994- A la caza del contexto, una perspectiva de integración disciplinar./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Interesado por los supuestos conceptuales y funcionales del más antiguo componente de la actividad simbólica en Cuba, el historiador del arte no tradicional se verá inmerso en una metodología de trabajo interdisciplinaria que incluye varios saberes. En este artículo se propone, a partir de una metodología interdisciplinaria, el estudio integral de esta producción. Con ello podemos acceder (más orgánicamente y descubriendo verdaderas motivaciones, funciones y valores) al origen y desarrollo de la actividad mito-simbólico de las islas desde sus propios contextos. Para el historiador del arte, esa debería ser la máxima de estos estudios. (Texto completo)

-1992- CEMI (Calculador en Estética y Morfología de Ídolos)./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Treinta y siete idolillos colgantes de piedra taínos, originales, han sido sometidos a un riguroso trabajo de medición a fin de almacenar y de procesar esta información por medio de un sistema computacional llamado CEMI (Calculador en Estética y Morfología de Ídolos), aun en proceso de puesta a punto, elaborado por F. 0. Martínez y el que escribe. El mencionado sistema, concebido para un estudio estadístico y de proporciones en escultura, permitirá establecer constantes numéricas y regularidades del comportamiento de la talla y del estilo. (Texto completo)

-1992- Idolillos colgantes de piedra de la cultura taína. Estudio de sus partes: tocado, orejera, ojo, nariz, boca, liga, brazo, ombligo, sexo, pierna y pie./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Se han tomado diversas partes del cuerpo de los idolillos y se han agrupado por semejanzas y se han organizado atendiendo a su gradual complejidad. Esta idea, que ya la encontramos en Hostos (1941), pretende, por un lado, ampliar su muestra, incluyendo las características de los ídolos colgantes de piedra y, por otro, llamar la atención sobre algunas particularidades. Un trabajo que queda por hacer -habida cuenta de estas descripciones- es la síntesis de toda esta información, síntesis que, por otra parte, no debe obviar el importante aporte que puede ofrecer la cerámica. (Texto completo)

-1992- Estudio de un arqueolito (jicotea) del Museo Montané./ Por Esteban Maciques Sánchez.

“En ocasión de la visita de Carlos de la Torre a la ciudad de Baracoa, entregué entonces al doctor La Torre cuatro cráneos deformados y otros objetos de gran importancia antropológica; posteriormente le remití otro cráneo deformado, una jicotea de piedra trabajada por los indios y otros objetos (...) la Jicotea la adquirí por indicaciones que me dio mi amigo el estudioso italiano, vecino de Jauco, señor D. Francisco Gaita (...) le expresé que hiciera entrega de ellos a la Academia”. Fue así, por mediación del doctor Fermín Valdés Domínguez (1891), que hizo aparición en la arqueología cubana y antillana esta musitada joya del arte precolombino. (Texto completo)

-1992- Animismo y mitología en la plástica taína./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Las ideas animistas del pensamiento mágico taíno -que tienen en sus ídolos máxima expresión artística- no hacen más que acercarnos a comprender la manera en que este hombre se concebía y concebía su mundo: en una unidad indiferenciada entre lo espiritual y lo material, donde las fuerzas naturales se elevan -a través de la naturaleza misma- a divinidades. Pero en esta unidad se subraya la gestión humana, aun mediante la intervención del behique y, sobretodo, en la necesaria del tallista que hace posible la forma de los dioses. Esta “gestión” es especialmente destacable porque entraña la génesis de la cualidad estética, paso de avance indiscutible en el desarrollo cultural de la comunidad. (Texto completo)

-1992- Una laguna en la historia del arte cubano./ Por José Ramón Alonso Lorea.

Al consultar el primer volumen de la actual Historia General del Arte -editorial Espasa-Calpe de Madrid- dedicado al Arte de los Pueblos Aborígenes, nos encontramos un capítulo dedicado, para sorpresa de muchos, a las artes aborígenes antillanas. Y digo sorpresa porque es muy poco posible encontrar que ediciones importantes europeas hagan espacio para analizar las artes de las culturas indígenas de las islas. Pero en aquellas palabras de José Pijoan hacia el más antiguo arte antillano se trasluce un total desconocimiento de la materia. Su verbo parece estar desprovisto de la lógica investigación inicial para abordar este tema, y más bien se emparenta con aquella primera imagen transmitida a Europa de los indios salvajes, desnudos, dispersos, ingenuos e indefensos al decir de Colón. No en balde aborda su “estudio” desde el siguiente presupuesto discriminatorio: “Pero siendo las Antillas la primera escala de América durante todo el período colonial, experiméntase gran curiosidad por conocer los pobres restos arqueológicos que puedan procurar las islas”. Reparemos que, al ser estos libros de arte textos de consulta en el sistema educacional de nuestros países de habla hispana y ser, además, tan pobre el conocimiento que se posee de las artes aborígenes de las Antillas, pudieran tomarse por veraz los elementos allí enunciados. Es poco, desde el punto de vista cuantitativo, lo que Pijoan dedica al estudio de las artes aborígenes de las Antillas: tres páginas. Y en lo cualitativo el resultado es calamitoso por la escasa información que el texto ofrece y por la abundancia de errores de contenido. En definitiva, no podemos menos que salirle al paso a este tipo de literatura que pretende, a la historia del arte indígena de estas antillas, pasarle -como se diría en el argot popular- “gato por liebre”. Como anotara Mario Consens, es esta una literatura que “en lujosas ediciones multicolores “arman”, “crean”, en base a sugestivos diseños tomados en forma aislada, una serie de maravillosas (por las propiedades que les asignan) estilos en América”. Por ello, para percatarnos del engaño, habrá que secar esa laguna... la de la ignorancia. (Texto completo)

-1992- Función de los idolillos colgantes taínos./ Por Esteban Maciques Sánchez.

La definición de ídolos como colgantes frontales no es tan evidente. Nosotros hemos hallados suficientes muestras de ídolos que, por tener una concavidad en la espalda, no se adaptan a la forma huidiza (deformada) de la frente taína, por una parte y, por otra, que el trabajo de decoración en tocados y de talla en glúteos y costillas supone cierta preparación de la figura para ser vista por la parte posterior. (Texto completo)

1992- Idolillos colgantes de piedra taínos. Composición en disco./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Los idolillos colgantes de piedra taíno con una composición en disco pertenecen al grupo menos numeroso de ídolos y, al mismo tiempo, exclusivamente localizados en Cuba, pues no se ha encontrado ninguna referencia bibliográfica sobre su aparición en las restantes Antillas. Su descripción inicial es simple: un disco sobre el cual descansa una cabeza. (Texto completo)

-1992- Idolillos colgantes de piedra taínos. Composición en elipse./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Los idolillos colgantes de piedra con una composición elíptica se inscriben, como su propio nombre indica, en una figura elíptica, por el contorno del ancho de piernas y brazos flexados al costado del cuerpo, en posición antinatural; brazos hacia arriba y pies hacia abajo, o con brazos/orejeras esquematizados y pies hacia arriba. (Texto completo)

-1992- Idolillos colgantes de piedra taínos. Composición en prisma./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Los idolillos colgantes de piedra taínos con una composición en prisma se inscriben, como su propio nombre indica, en un prisma (tabular y laminar o estela), por lo que hay una pérdida del sentido escultórico de la figura que se concibe, sobre todo, en su vista frontal. (Texto completo)

-1992- Idolillos colgantes de piedra taíno. Composición tubular./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Dentro de la composición cilíndrica de los idolillos colgantes taínos sorprende un movimiento estilístico que va de lo naturalista/esquemático a lo propiamente esquemático. Esta evolución -no siempre observable en el arte taíno- nos permite entender hoy algunos componentes de las formas más esquematizadas que, con anterioridad, o no se han tenido en cuenta, o han dado lugar a interpretaciones erróneas. Como muestra de esto último está el hecho de que estos ídolos se hayan identificado como "sin brazos" o "sin piernas". Este elemento novedoso por una parte nos maravilla, como expresión de la riqueza simbólica del arte taíno, por otra parte nos alerta en contra de las interpretaciones simplistas. (Texto completo)

-1992- Idolillos colgantes de piedra taínos. Composición piramidal./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Los idolillos colgantes de piedra con una composición en pirámide invertida son figuras que quedan inscriptas en una pirámide que tiende a cerrarse en dirección a su base, pies, y a abrirse a cada lado del cuerpo en líneas tangenciales a los brazos. (Texto completo)

-1992- Sobre el origen de los idolillos colgantes de la cultura taína./ Por Esteban Maciques Sánchez.

No mucho se ha escrito sobre los orígenes de las pequeñas figuras utilizadas como colgantes. Y a continuación referimos las teorías más significativas manejadas en las primeras cuatro décadas del siglo XX. En todos los casos se hace énfasis en su procedencia suramericana, si bien, para ser más exactos, se busca la génesis de este arte en los primeros momentos de la irrupción aruaca en el Caribe. (Texto completo)

-1991- Principio de nacimiento y vida: el ombligo en la cultura taína./ Por Esteban Maciques Sánchez.

Tenemos un ídolo en donde una cara, que impresiona como murciélago, aparece sobre un disco que, en bandas concéntricas de alto y bajo relieve, muestra en su centro una depresión a manera de un gran ombligo en cuenco circular. Si realmente se asocian en esta ocasión el símbolo de la muerte (murciélago) con el de la vida (ombligo), se trata de un ejemplo más de esta relación. Pero si se explica este ídolo como formado por una cabeza que emerge de unos círculos concéntricos (ombligo), tal vez estemos ante una representación plástica que aluda al mito del nacimiento (creación) del hombre. No hay que olvidar que la sustitución de ombligo por seno materno (paterno) o cueva es frecuente en el pensamiento mágico primitivo; y en el taíno, específicamente, ellos tienen en común el ser sinónimos de vida. (Texto completo) arriba

 

 
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© Marlene García 2003 para José Ramón Alonso