Índice

atipicismo gráfico en el arte rupestre de punta del este, cuba.

Por José Ramón Alonso Lorea.

En 1947, y luego de los nuevos descubrimientos que se hicieron en Punta del Este, Núñez Jiménez reporta unas pinturas bastante atípicas. De la Cueva Número Tres reporta un conjunto que presenta el signo confeccionado por un círculo que tiende a ser (o es) tangencial con el círculo subsiguiente, pero ahora con otro círculo adicional, también tangencial, lo que muestra una tipología de series circulares totalmente atípica de entre todas las señaladas. Según descripción de Núñez, resulta un “dibujo en negro, formado por tres círculos tangentes tocándose los dos internos con el exterior en un punto, es decir, que todos se unen” (1947:229), tal y como se muestra en la lámina 1. Esta serie de quince centímetros de diámetro, que aparece erróneamente ilustrada en color rojo en la página 363 del libro de Núñez (1975), es la última de las cinco presentadas y estudiadas bajo la denominación de series con círculo interior excéntrico.

Lámina 1 Lámina 1. Según Núñez (1947) pict. 2, CNIII. Tomado de su libro de 1975, donde aparece erróneamente ilustrado en color rojo.

Otro conjunto, totalmente atípico dentro de todo el contexto pictográfico compuesto por las cinco cuevas de Punta del Este, es el encontrado en el techo de la Cueva Número Dos y enumerado por Núñez con el dígito 4. Presenta las siguientes características: diseño de color rojo “formado por un círculo superior, unido a otro círculo concéntrico doble, es decir uno dentro del otro. De aquí parte una línea más o menos recta que puede interpretarse como un brazo. Inferiormente la figura se muestra borrosa, pero se ven claramente dos manchas irregulares alargadas rellenas de color rojo y que bien puede interpretarse como una enagua que le cubriera las extremidades inferiores” (1947:226). Esta pintura se puede apreciar en la lámina 2-A.

Lámina 2

Lámina 2. (A-Según Núñez (1947) pict. 4. Tomada la ilustración de su reporte de 1947. B- Según Núñez pict. 10, realizado con un trazo negro muy fino. Tomado de su informe de 1947. C-Pictograma descubierto en 1983 por Maciques. Ilustración tomada de un calco que realizara este autor). Los tres conjuntos se han descubierto en la Cueva Número Dos (CNII).

Sobre la anterior descripción valen las siguientes argumentaciones. Primero, no creo en la interpretación figurativa de ninguno de estos dibujos, reflexión que desarrollo más adelante. Segundo, este ideograma, en su parte “superior” (como dijera Núñez, aunque vale aclarar que este dibujo se halla en el techo de la cueva, por lo que la parte superior o inferior está subordinada al punto de vista que asuma el espectador de hoy), presenta grafismos que lo relacionan con la variante subestilística-normativa de líneas concéntricas. Sin embargo, la distribución de sus elementos componentes la relacionan también con la variante subestilística simétrico bilateral de líneas en composición. Pero sucede que un elemento totalmente novedoso se incorpora a este litograma y lo hace irreconciliable con ambas variantes subestilísticas mencionadas.

Cuando caracterizamos el estilo pictórico de Punta del Este, el de la abstracción geométrica, hacemos referencia a su condición lineal. Si bien las formas de organización dentro del sistema icónico (el equilibrio) identifican una u otra variante subestilística, siempre la construcción lineal de las partes los homogeneiza. El trazo es el fundamental elemento unificador del sistema estilístico en Punta del Este. Las áreas, engendradas por el cerramiento de líneas curvas o rectas, dejan al desnudo las partes blancas calizas que contienen. Este recién aparecido elemento, como ustedes ya suponen, caracterizador genésico de nuevo estilo es, precisamente, el relleno o entintado que aparece en la parte “inferior” del emblema en cuestión.

Dentro del ordenamiento plástico estilístico que en otra ocasión desarrollo para el arte rupestre del archipiélago cubano, esta última característica resulta definitoria en la conformación del denominado Arte Mural de Formas Rellenas o Entintadas. Sistema que engloba a todos aquellos conjuntos de solución abstracta o figurativa que se estructuran a partir de manchas o áreas coloreadas.

El hecho no debe pasar inadvertido. Este conjunto pictográfico me sugiere dos eventualidades: la primera, que el dibujo ha sufrido mutilaciones o repinte sobre sus trazos originales; una segunda posibilidad, más apetecida, pudiera valorarse.

Según nota de Hauser: “Gérmenes de nuevas formas estilísticas existen casi siempre; la cuestión es sólo, si y en qué medida son descubiertos y desarrollados, es decir, cuál de las distintas posibilidades estilísticas que una época lleve germinalmente en sí, encuentre una prosecución. En el curso del tiempo surgen las más diversas tendencias evolutivas, la mayoría de las cuales son abandonadas después; lo decisivo, empero, para la historia estilística no es el descubrimiento, sino el mantenimiento de una dirección” (1961:303). Y continúa más adelante: “el ‘enlace’ que convierte un germen de estilo en un estilo, comienza en aquel punto indefinible en el que una cantidad se transforma en una nueva cualidad” (ibídem: 304).

Es también en esta Cueva Número Dos donde Núñez Jiménez halló aquel rarísimo dibujo (lámina 2-B), también negro y con iguales trazos muy finos y que resulta bastante extraño dentro de todo el conjunto rupestre. Vale igualmente anotar que este conjunto aparece muy cercano a aquella pictografía de color negro (lámina 2-C) que descubrió Esteban Maciques y que describió “atípica tanto por su composición como por su trazado” (Maciques, 1983 s/p), y que mostraba todas las características propias del llamado estilo o Arte Mural de Líneas Inconexas, modo expresivo que hasta hoy tampoco mostraba una continuación en estos murales.

Estos supuestos “gérmenes de nuevas formas estilísticas”, que no encuentran una “prosecución” en los murales, se van a constituir en elementos atípicos o degenerados dentro de un sistema específico y caracterizado. Esta situación va a dar lugar a la creación de ese fenómeno que he dado en llamar atipicismo gráfico en el mural pictórico de Punta del Este. Fenómeno que dará base, por extensión, para la exclusión o aislamiento de aquellos pictogramas de dudosa procedencia en un mural rupestre determinado.

De modo que, y para precisar los criterios antes vertidos, me refiero a la aparición de pictogramas que, excepcionalmente, no reproducen las características esenciales del estilo lineal de la abstracción geométrica desarrollado en los murales de Punta del Este. Sobretodo aquellos dos conjuntos ilustrados en 2 (A y C). Dos conjuntos irreconciliables estilísticamente entre sí y entre ellos y la totalidad litográfica, y que, para ser objetivos, no llegan ni a gérmenes de estilo, pues la sola presencia de un dibujo con determinadas características excepcionales no puede constituir tal cosa. Incluso Hauser se refiere a un proceso cuantitativo cuando hace alusión al paso del germen de estilo a estilo.

Por lo tanto, lo que no llega a germen de estilo es lo que no sobrepasa su sola presencia, es decir, que no llega a una segunda representación. Ello es sólo un atipicismo gráfico, fenómeno que se verifica en el mural rupestre estudiado.

Ciudad de La Habana, noviembre de 1991. arriba

FUENTES.

HAUSER, Arnold (1961): Introducción a la historia del arte. Colección Guadarrama, España.
MACIQUES Sánchez, Esteban (1983): “El estilo de círculos concéntricos: contraposición de dos estilos pictográficos en Punta del Este” (inédito). Museo Antropológico Montané, Universidad de La Habana, Cuba.
MORRIÑA, Oscar (1982): Fundamentos de la forma. Departamento de Historia del Arte, Facultad de Artes y Letras, Universidad de La Habana, Cuba.
NÚÑEZ Jiménez, Antonio (1947): “Nuevos descubrimientos arqueológicos en Punta del Este, Isla de Pinos”. Universidad de La Habana, año XII, nos.73-74-75, jul.-dic., La Habana, Cuba, : 213-247.
SCOTT, Robert Gillam (1969): Fundamentos del diseño. Ediciones Revolucionarias, Instituto del Libro, La Habana, Cuba.
ULLMAN, Stephen (1968): Lenguaje y estilo. Aguilar, S.A. de Ediciones, Madrid, España.
WEYL, Herman (1958): La simetría. Ed. Nueva Visión, Buenos Aires, Argentina.

 
Arqueología y Antropología
Arte Rupestre
Artes Aborígenes
Arte y Arquitectura
Literatura
Historia
Música
Museo y Exposiciones
Política Cultural
Libros
Sobre el autor
 

 

© Marlene García 2003 para José Ramón Alonso